Adviento 3 A + Mirar diferentemente + 12.14.25
M. Campbell-Langdell
Todos los Santos,
Oxnard
(Isaias 35:1–10; S.146:4–9; Santiago 5:7–10; Mateo 11:2–11)
“Ven, Señor, no tardes más,
ven, Señor Jesús…” Esto cantamos con frecuencia durante este tiempo de
Adviento, mientras nos preparamos para la Navidad. ¿Pero qué significa esperar
a Jesús y qué anticipamos en esta esperanza?
La gente de Israel tenía una
expectativa muy específica del Mesías. Iba a ser como un rey triunfante, tal
vez montado en un caballo, y vendría para llevar el éxito contra sus enemigos.
Especialmente en el contexto de estar sometidos al imperio romano, anticipaban
a alguien fuerte, un líder que pondría a Roma en su lugar y mostraría que Dios
ahora estaba aquí para Israel. Y no fue así. Jesús vino de una manera tan
humilde, aunque de descendencia ilustre, que la gente no sabía qué pensar. Y
por esto van los seguidores de Juan a pedirle a Jesús si él realmente es el a
quien todos han estado esperando.
Y el chiste aquí es que Jesús
no responde directamente con una afirmación al inicio. Dice que deben revisar
sus acciones. “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de
su enfermedad, los sordos oyen, los muertos vuelven a la vida y a los pobres se
les anuncia la buena noticia.” Todo lo que él está haciendo cumple las
Escrituras que leemos hoy.
Así vemos en sus acciones que
es el ungido del Señor, nuestro salvador.
No es la respuesta que hayan anticipado, pero es una respuesta de todos modos.
En este tipo de respuesta, Jesús nos muestra algo más allá de aprender solo
sobre su identidad, que no es cosa pequeña. También Jesús comparte que no
debemos creer directamente en personas sabias, solo confiando en lo que dicen,
pero tenemos que mirar el fruto de sus acciones y confiar en nuestros
instintos.
Un predicador, Phil Hooper,
dice de este pasaje que muestra el paradojo del Mesías: él es quien esperamos,
pero no viene ni actúa de la manera que anticipamos. A la vez. Él nos ayuda a
pensar por nosotros mismos y a explorar las preguntas importantes de la vida. Él
comparte que solo la Verdad se complace en dejar que los resultados hablen por
sí mismos.[1]
Alguien me dijo una cita de
Hannah Arendt, una filósofa del último siglo. Ella dijo que la verdad es como
un tirante porque al fin, siempre vencerá. Porque las mentiras dependen de
evitar la verdad, pero la verdad siempre sale al final. Jesús, en ser nuestra
verdad y vida, no tiene que compartir su punto de vista de manera extrema. Solo
tiene que lucir quién es. Y esta es toda la prueba que necesitamos.
Esto es importante. Porque hoy
en día podemos leer las noticias y nunca sabemos qué es la verdad. ¿Parece que
la pregunta de Pilato puede repetirse: «¿Qué es la verdad?» Cada mañana al ver
las noticias. Pero Jesús nos recuerda aquí que conocemos la verdad. La verdad
es en nuestros corazones, y confiemos en que, si nos ponemos quietos,
escucharemos su voz en medio del clamor.
Pero tendremos que ver de una
manera distinta.
¿Algunos han visto la película “Wicked: For Good” (2025)? En ella, Elphaba y
Fiyero tienen un romance. Y aunque ella es verde, él la llama bella. Ella dice
que no debe mentir, pero él dice que no es mentira, es ver de manera diferente.
Sin quitarle sorpresas, más tarde ella tendrá la oportunidad de repetir esto
con él. A veces hay que ver el mundo de manera diferente para ver la belleza y
la verdad.
Estamos llamados a ver este
Adviento de manera diferente. Si vemos cosas que están pasando en el mundo que
no son buenas noticias para los pobres y que quitan la esperanza de una vida
renovada o de una salud estable, sabemos que esto no es una reflexión de
Cristo. Pero si vemos a personas ayudando a los pobres, dando esperanza y fe en
una vida sana y larga, sabemos que esto es el trabajo de Jesús. Que nos
enfoquemos en apoyar estos esfuerzos y no nos desanimemos con los que no
parecen hacer el bien, porque al fin la verdad va a vencer con su poder fuerte
pero sutil.
Mira las cosas de manera
diferente este Adviento, no solo por fuera, sino también por dentro. ¿Qué
quiere decir Dios a tu corazón si estás abierto a escucharlo? Confía en tus
instintos. Jesús confía en tu habilidad para ver, escuchar y discernir. Si
otros necesitan sanar por dentro, deja que el Espíritu haga este trabajo en
ellos. No somos los últimos jueces el uno del otro, pero esto es el papel de
Jesús. Seguimos fieles y Jesús hará lo demás.
Y si somos compasivos, confío
en que inspiremos a los demás. Los discípulos de Juan, quienes nos visitarán y
dirán: “Esta gente reflexiona sobre Jesús”. Este es el tipo de cristiano que
quiero ser.
Hoy es el domingo Gaudete, que
significa que debemos tener gozo. Gozo en medio de la aflicción es muy
importante para nosotros los cristianos, así que cantemos: ven, Señor Jesús,
con gozo, anticipando un día mejor para todos y todas.
Amen.
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