Propio 23 A + Party On! + 10.11.26
M. Campbell-Langdell
All Santos, Oxnard
(Éxodo 32:1–14; S. 106:1–6, 19–23; Fil. 4:1–9; Mateo 22:1–14)
¿Algunos recuerden una película "Wayne’s World" (1992) de los
años 1990? Es bien tonto y muy profano a veces. Pero muchos de ustedes puedan
recordar su refrán bonito: "Party on, Garth. Party on, Wayne!"
Creo que esta parábola puede enseñarnos un par de cosas sobre cómo ser
parte de la fiesta.
Así que, hablamos de esa parábola. Ah, la parábola del banquete de la boda.
Tan bella y dura a la vez. Todos son bienvenidos. Pero si no lleva la camiseta
correcta, va a estar botado a la oscuridad. ¿Eh, Mateo, when did you go nutso /
cuándo te puso loco? ¿Cómo hacemos sentido de esto?
Para mí, esta parábola nos
habla de dos grandes preguntas. Uno es sobre quien invitamos a la mesa, ya sea
una fiesta de boda, o una iglesia. Pero otra es sobre cómo respondemos cuando
somos invitados a la mesa y cómo que nos relacionamos con los otros huéspedes.
La fiesta de bodas es tanto una parábola sobre el Reino de Dios tanto como
una descripción astuta del mundo por Jesús. Jesús dice que, aunque Dios ha
invitado a todos a la fiesta, no todo el mundo puede manejar brillo especial de
Jesús, o su elección de novia (eso siendo todos nosotros) y así que no todos
podrán entrar en el Reino en el primer paso.
Así que ¿qué pasa aquí? Hay un rey y su hijo se está casando, que sabemos
que en los tiempos antiguos fue un evento grande, de varios días; una cena de
gala en el mundo antiguo. Y él invita a aquellos de su grupo social. Y dicen
no. Tienen otras cosas que hacer. Sabemos que este no fue una manera de
deshonrar el rey. Algunos de ellos no simplemente digan no, pero matan a sus
siervos, los mensajeros que fueron a compartir la palabra. Estos pueden ser las
autoridades religiosas del tiempo de Jesús que, aunque podría haber tenido el
discernimiento espiritual para ver lo que él estaba trayendo al mundo, no
quería entender y por lo tanto no lo aceptaron, por un lado haciendo cosas muy
mundanas, y tristemente, por otro lado más extremo, matando a los que trajeron
la mensaje, matando incluso al hijo.
Entonces el rey envía a los sirvientes hasta las carreteras y caminos,
donde tipos de menos renombre se quedaba y los invitaron. Por supuesto, no
queriendo pasar por alto una comida gratis, vienen. Pero no todos saben cómo
responder a esta gracia. Porque esta fiesta es nuestra libertad y la salvación
en Dios, no principalmente una fiesta real. Y para explicar, en fiestas antiguas,
puesto que la ropa era más difícil de obtener, tenían ropa disponibles para los
asistentes más pobres para que pudieran usarlas y sentirse parte de la fiesta.[1] La traje de boda aquí es un símbolo para
la práctica espiritual de estar en el estado de gracia que responde al amor de
Dios y activamente comparte ese amor con otros. Es un poco de lo que Pablo está
hablando aquí en su mensaje a los Filipenses hoy (4:1-9) cuando él está
diciendo: "Alégrense siempre" y “piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es
digno de respeto, etc.”. Como
sabemos por nuestra práctica de invitar a todos a nuestras puertas, no todo el
mundo va a ser capaz de manejar la gracia de Dios o nuestra hospitalidad. La
mayoría si responde bien, y eso es maravilloso. Pero algunos tienen que
aprender algunas cosas sobre estar en la fiesta de Dios. Y eso es una parte del
proceso de aprendizaje, también.
Hace varios años, cuando estaba meditando sobre estos pasajes estábamos
en un momento semejante al nuestro, en que no todos sintieron incluidos en
nuestro país. La pregunta de bienvenida salió, y el concepto de que algunos se
sienten en exilio en su propio país o de su país. Who is welcome and who is
not?
Debido a la ruptura del diálogo entre los diferentes grupos, mucha gente en
el lado conservador del espectro político teme una pérdida de su vida como la
conocen como americanos porque la cultura de los Estados Unidos continúa
llegando a ser más diversa. Y ahora los que somos mas progresivos tememos
perder nuestros derechos. Y la gente inmigrante y queer temen aun mas cambios
malos en sus vidas.
Si nos fijamos en nuestras propias vidas, es posible que encontraremos que
justo como uno se puede amar la diversidad creciente de los Estados Unidos, uno
también puede luchar con frustración sobre cómo cambian las cosas. O puede
haber momentos cuando se siente que no entiende la cultura a tu alrededor. Asi
que, se entiende la frustración de diferentes personas.
Pero ¿cómo podemos tomar esa frustración y convertirlo en alegría? How can
we turn mutual frustration into mutual joy? ¿No podemos saltar allí, sé que va a ser un
proceso, pero como empezamos? ¿Cómo podemos nosotros continuamente volver a llevar el traje de boda para
ser parte del partido? Creo que este es el mismo desafío que Jesús nos da hoy.
Tengo dos imágenes que pueden ayudar a iluminar este concepto:
Uno fue en la conferencia que asistí hace varios años, cuando una pareja de
artistas puso palomitas de maíz en un pequeño fabricante de palomitas de maíz y
lo empezaron a preparar. Dijeron: ¿no es esta interesante? ¿La oyen? ¿Lo
huelen? ¿No quieren venir y experimentar esto? Y dijeron: Esta es la iglesia.
Y entonces uno de ellos sacó
la tapa y dijo: no, esto es iglesia. De repente, estaban volando las palomitas
hacia fuera por todas partes, la mayor parte reventados, algunos sin palomita.
Esta es la iglesia, dijeron.
Otra imagen es de un concepto que aprendí de “The People’s Supper” o “La
Cena del Pueblo”. En ella personas de todas las procedencias diferentes se
sientan juntos y partan el pan y hablan intencionalmente en grupos pequeños de
8-12 como una forma de comenzar a aprender uno del otro. Esto es para crear un
puente ideológico sobre todo que nos divide en nuestra sociedad. No se si sigue
ese grupo, pero me encanta la idea.
Los grupos tienen un acuerdo, una
"invitación a espacio valiente", y va como esto:
"Juntos creamos espacio
valiente
Porque no hay ningún 'espacio [completamente] seguro':
Existimos en el mundo real
Todos llevamos cicatrices y hemos causado heridas.
En este espacio buscamos disminuir el volumen del mundo exterior,
Amplificamos voces que luchan por ser escuchado en otros lugares,
Llamamos unos a otros para vivir más verdad y el amor
Tenemos el derecho de iniciar en algún lugar y seguir creciendo.
Tenemos la responsabilidad de examinar lo que creemos que sabemos.
No seremos perfectos. Este espacio no será perfecto.
No siempre será lo que deseamos que sea
Pero va a ser nuestro espacio valiente, y
Vamos a trabajar lado a lado en él."
(Micky ScottBey Jones, www.thepeoplessupper.org)
Tal vez, esto es iglesia. Salir al mundo un invitando a todos. Los que
tienen han construido becerros de oro con nuestros recursos preciosos y que han
arruinado lo que sentimos es santo. Quienes creen algo como nosotros, pero
tienen una manera diferente de vivirlo. Y todos en el medio.
Y tal vez, esto es iglesia.
Venir a la iglesia y de hecho a cada momento de tu vida recordando que somos
lavados en la sangre del cordero. Llevar el traje de boda de la gracia de Dios.
Así que nada le puede hacer daño o sacar de Uds. la alegría de ser cristiano. Y
así, también, puede ser un huésped digno de Dios.
Para que podamos todos, en las inmortales palabras de “Wayne’s World,¡”
“Party on!"
[1] Bruce y Rohrbaugh, Comentario de las
ciencias sociales en los evangelios sinópticos (Minneapolis: Fortress
Press, 2003), 111.

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